Noticia extraída de Diario Médico:
Recoge información sobre el Proyecto AmIVital, en el que desde ITACA estamos involucrados ... y sí, es cierto, cada vez está más cerca de ser real.
La inteligencia ambiental aplicada a la salud, cada vez más cerca de ser real
Un
monitor que transmite información sobre tensión arterial, frecuencia
cardiaca y nivel de glucosa; un sensor de verticalidad que detecta que
un paciente se ha caído; una videoconsulta con el médico a través del
televisor... Toda esta información se recogerá en los domicilios y se
enviará a los prestadores de servicios gracias a la plataforma AmIVital.
Rosalía Sierra 03/04/2008
El
desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
y de la domótica han dado lugar a un nuevo concepto: la inteligencia
ambiental (AmI, en sus siglas en inglés), que consiste en la
integración de sistemas y dispositivos tecnológicos en la vida
cotidiana que pasen prácticamente desapercibidos mientras que mejoran
la comodidad, la independencia, el ocio e incluso la salud del usuario.
Este
último aspecto es el que mueve AmIVital, un proyecto subvencionado por
el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial mediante el
programa Cénit de Ingenio 2010 y en el que colaboran las empresas
Siemens, Telefónica I+D, Ericsson España, Telvent, Acerca
Comunicaciones, Airzone, CPI Ingenius Team y Eptron; las instituciones
Instituto de Salud Carlos III, Hospital Universitario Puerta de Hierro
(Madrid), Fundación Rioja Salud, Instituto Itaca (Valencia) y Fundación
Cartif (Valladolid) y las universidades de Granada, Málaga, Zaragoza y
Politécnica de Madrid.
El proyecto fue presentado ayer en
Logroño en la sede del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja
(Cibir), cuyo papel en la iniciativa es analizar los prototipos de las
grandes empresas para darles validez y que sea posible su implantación,
siempre con el objetivo de "acercar el entorno sanitario a la persona y
no a la inversa", según la Consejería de Salud de la región.
Su
titular, José Ignacio Nieto, explicó a Diario Médico que el proyecto
nació hace exactamente un año, y que ayer se celebró su primera reunión
oficial "para marcar objetivos, proyectos, líneas de actuación y
evaluar lo que se ha hecho hasta ahora. Lo que se pretende es
establecer mecanismos de mejora de la calidad de vida para pacientes,
fundamentalmente crónicos, y personas dependientes".
AmiVital
contempla una inversión estimada de 20 millones de euros y una duración
de cuatro años durante los que "se definirá una plataforma tecnológica
universal y una serie de estándares que permitan incorporar todos los
dispositivos y servicios de AmI sobre un mismo soporte", afirma Nieto.
Entre estos recursos se encuentran dispositivos inteligentes,
biosensores, sistemas llevables (integrados en ropa u objetos de uso
personal), redes inalámbricas y comunicaciones móviles de última
generación.
¿Qué se necesita?
La Rioja
aporta también su experiencia en atención domiciliaria, que permite
"definir exactamente cuáles son las necesidades de los pacientes".
Por
su parte, Luis Reigosa, jefe de Área de Investigación de Siemens y
coordinador del proyecto, detalla los tres pilares que definen la
vertiente tecnológica: "En primer lugar, es necesario que haya
dispositivos de inteligencia ambiental adecuados a los requerimientos
de los usuarios (detectores de caídas, instrumentos de
telemonitorización de parámetros de salud, videoconsulta, localizadores
para enfermos de Alzheimer...) y fácilmente utilizables, aprovechando
cosas que ya existen y todo el mundo sabe utilizar, como la televisión
y el teléfono".
Sin embargo, de poco serviría todos estos
servicios, que ya están bastante desarollados por distintas empresas,
sin el segundo pilar y verdadero eje del proyecto: el desarrollo de la
plataforma tecnológica. "El objetivo es que toda la información pueda
ser recogida y transmitida a través de pasarelas comunes de manera
interoperable", algo que no resulta sencillo porque "la mayor parte de
los fabricantes de este tipo de dispositivos, especialmente los de tipo
sanitario, no suelen tener en cuenta los estándares, aunque existan".
Servicios de respuesta
Por
último, sería deseable que la información recogida sirviera para algo,
además de acumularse en un repositorio de historia clínica, por
ejemplo: "La idea es que la prestación de servicios asistenciales, de
urgencias, etc, se realice en función de los parámetros enviados a
través de la pasarela, para lo que habría que conectarla con los
proveedores".
Aunque los prototipos y los primeros pilotajes no
se verán hasta el último año del proyecto (2010), Reigosa se muestra
optimista y ambicioso: "El objetivo es que la plataforma sea universal,
que sirva tanto para prestar asistencia sanitaria como de tipo social
-ocio terapéutico, comunicación en red con otros pacientese incluso
sirva de soporte a otros servicios, como de seguridad.